Origen

Tak Combative

Origen*
Al principio era Yuna, divinidad suprema.
No fue costilla, vientre ni pierna exuberante.
Yuna fecundaba mundos posibles con la eyaculación de su vagina aumentada.
Pensamientos amorosos sostenían la continuidad de los seres, libres.
El tiempo marchaba al ritmo de la danza de Yuna.
De sus pechos emanaba un aroma que encendía el erotismo cósmico.
Antes. Frío y calor. Azul, naranja y todos los colores en el medio. Todos los sabores, todas las texturas, todo el deseo posible.
No fue lucha, muerte, no fue caos.
Fueron tierras posibles.
Flores, delfines y maíz.
Nuestra tierra.

Yuna1

*Leyendo Haraway (convirtiéndome en cyborg), pensando en la temporalidad de los sujetos queer y no blancos, asistiendo al OUTsider Fest y pensando allí en el Fin del Tiempo, lo queer y el futuro, y escribiendo la obra basada en mi novela, volví a 2011 cuando escribí una historia corta sobre el origen del mundo a manos de una deidad trans no binaria: Yuna.
Esta historia fue publicada en un libro sobre derechos humanos para la comunidad trans en Colombia que desarrollamos con grandes artistas y activistas en su mayoría trans.
Yuna se transformó en Yune, uno de los personajes principales de mi novela de ciencia ficción El futuro de Ismael y también protagonista del segundo libro de la secuela actualmente en proceso.
Mi historia en 2011 fue ilustrada por una foto tomada por Carlos Fito Serrano y diseñada por Luis Carlos Barragán. Aquella fue una decisión política de usar nuestros propios cuerpos trans para hacernos visibles al mismo tiempo que ilustramos nuestras historias.
Esta es la versión actualizada del mito corto y la foto.

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Territorios

Siri G

La desterritorialización de mi cuerpo comenzó
cuando quise olvidarte de veras.
¡Ay, niño blanco de ojos ciegos!,
desde entonces me he dado a muchos.
Expandir la tierra de quienes logran tocarme
desdibuja el hecho de que fui tuya.
Prácticas de amor salen de mí como saludos,
lo que te di es de dominio público:
las canciones de mi lista,
las sanaciones de cuello,
los regalos sorpresa en los cajones,
mi voz de niña consentida,
los espacios entre una clase y la otra.
Y no se trata de mi colonización,
el permiso para invadir mi cuerpo.
Y tampoco de la expansión de mi imperio,
yo conquistando pieles ajenas.
El territorio abierto se vuelve arena.
El compartir hace a este cuerpo extinto.
Mi deseo se vuelve un rezo,
mi hambre, saciedad de palabras.
Todas las calles son un hogar,
las madrugadas, verano
mis palabras, las tuyas.
Olvidarme de ti:
auto-aniquilación,
fusión dramática de mi piel
con otros cuerpos
que se acercan inseguros
y terminan atrapados
en abrazos de Medusa.

 

Poemas de Nicanor Parra (in memoriam)

Último brindis

Lo queramos o no
Sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
Porque como dice el filósofo
El ayer es ayer
Nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó…,
como la juventud.

En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos.

La poesía terminó conmigo

Yo no digo que ponga fin a nada
no me hago ilusiones al respecto
yo quería seguir poetizando
pero se terminó la inspiración.
La poesía se ha portado bien
yo me he portado horriblemente mal.

Qué gano con decir
yo me he portado bien
la poesía se ha portado mal
cuando saben que yo soy el culpable.

¡Está bien que me pase por imbécil!

La poesía se ha portado bien
yo me he portado horriblemente mal
la poesía terminó conmigo.

Cherrywood

Querido pájaro,
Contigo nunca sucedió el amor.
Qué extraño.
El amor sucede en mí como las horas
(y luego se va).

Contigo fue los niños jugando,
los amantes en poses diferentes,
mis caricias,
hechizos fallidos en tu almohada.

Yo quería amarte
(lo quería tanto)
esto es peor que tu rechazo.

Ojos de niño ciego,
que me vieran,
que nuestras aventuras fueran suficientes,
que me amaras porque escuchamos jazz,
porque comimos thai,
porque te conté mis secretos
y tú los tuyos.

Que me amaras porque sé de tu padre,
de tu tío abuelo que está loco,
de tu madre que te causa los mismos dolores.

Que me amaras porque hicimos un conjuro
una carta de rey de corazones,
una oración que volví un túnel sin luz
porque lloraba tu pérdida.

¿Por qué no puedes solo amarme
así, natural como los días?
¿Por qué no me escoges?

No puedo con tu libre albedrío:
te quiero mío,
te quiero aquí bajo la lluvia,
en la constante aventura,
te quiero acostado y desnudo
(como siempre duermes)
riendo de mi caminata de sábanas
mi frío y mis temblores.

Ámame, pájaro,
yo sé que no soy buena,
pero soy mejor que la última vez.

Ámame, pájaro,
los días duelen sucesivos
de solo verte.

Laya

Por: Nadhi Lamar

Quiero cantar en el lenguaje de los pájaros,
transitar con la suavidad de las hojas,
adaptar mi piel como los sapos.


Quiero sembrar mis pies como los robles,
bailar en las orillas con los peces,
revolcarme en mi pelaje interminable.

Quiero mecerme lento como el pino en sus extremos
dibujar el paisaje cual semilla en el suelo,
resistir las estaciones como roca.

Quiero acariciar las pieles en el viento,
meterme en sus esquinas cual sonido,
estrujarme imperceptible entre sus poros.

Quiero amar como el animal que nunca ha visto
como las criaturas innombrables del océano
o los insectos invisibles que no mueren.

Quiero florecer cuando es debido
y marchitar al tiempo de los otros.

Quiero hincharme de agua en primavera
y honrar mi sequedad en el otoño.

Quiero esperar sin saber que es el futuro
y seguir sin creer en lo imposible.

Quiero ser parte de un reino,
corredor de una manada,
un impulso indomable
que de lo natural es sabio.

Quiero saltar entre los líquenes,
derramarme en frailejones
improvisar los colores de las flores,
de las plumas que parecen un dibujo.

Quiero que todo movimiento sea un rezo
y que mis sonidos solo hablen de plegarias.

Quiero que todo en mí cante la vida,
que mis contornos sean poemas sin palabras
y mis manos el reflejo del ancestro.

Quiero que mi cuerpo sea un árbol frondoso
que mis senos sean flores escondidas
mi sexo el lago quieto y la montaña.

Quiero cantar sin saber qué es lo afinado
y bailar sin creer en el destiempo.

Que mi expansión sea equilibrada
y mi destrucción necesaria.

Que de mi llanto nazcan flores
y de mi sequedad el desierto.

Que todo encuentro conmigo sea un ocaso,
un amanecer imprevisto pero bello.

Que mi presencia sea inofensiva
y poderosa como la tormenta.

Quiero estremecerme con el río
y emigrar al tiempo justo
(con las aves).

Borradura

 

Por: Tak Combative

Te voy a borrar de mí como la nieve,
como una canción en el bar sin gente,
como las hojas de otoño.

Voy a esconderme erecta en las rendijas,
en corredores extraños de dos pisos,
esquinas en las yo vengo y tú vas.

Voy a borrarte de mí como un tequila,
untando mis labios de besos ajenos,
en mi casa que no conoces.

Cuando me llames, tropezaré con alguien
cuando me busques, subiré a un bus cualquiera
y caminaré la ciudad en los costados.

Te voy a borrar de mí como el bolero
con la pesadez de mi vientre,
en los dolores de mi cuerpo yerto.

Y cuando estemos en grupo,
te hablaré sin mirarte,
contándote sin decir tu nombre.

En las mañanas, callaré tu recuerdo
e inventaré sueños salvajes
agarrándome de tu abrigo café.

Cuando pase por tu puerta, voy a mirar arriba
recordando los pájaros muertos del balcón
con mis lunares al aire.

Cuando te extrañe, me pintaré los ojos de gato,
agravaré mi escote
y me reiré como hiena.

De mis caderas solo verás el péndulo
que es mi danza siniestra
de uñas afiladas.

Te voy a borrar de mí como los pasos,
como las listas de mercado,
como las horas.